
Los tipos de terrazas pueden clasificarse por su ubicación, por quién las utiliza o por la protección que tienen. Esas categorías se combinan: una terraza puede ser privada, estar en una azotea y tener una parte cubierta. Entender la diferencia ayuda a comparar propuestas y a decidir qué necesita tu espacio.

Comparación rápida de tipos de terrazas
Tipo Uso posible Qué revisar primero A nivel de jardín Comedor o descanso junto a la casa Acceso y drenaje En azotea Estancia con vistas Capacidad de la estructura, impermeabilización y protección de bordes Compartida Reuniones y descanso de residentes Reglas de uso, circulación y mantenimiento Junto a una piscina Descanso y circulación alrededor del agua Accesos, protección y pavimento en húmedo Con jardín en macetas Vegetación y estancia Peso, drenaje y acceso para riego
La tabla sirve para ordenar prioridades. Las dimensiones, los materiales y las soluciones técnicas deben definirse para cada vivienda; una misma configuración puede requerir decisiones muy distintas según el terreno o el edificio.
Según la ubicación: jardín o azotea
Una terraza a nivel de jardín permite relacionar la casa con el terreno y puede alojar comedor o descanso. Hay que comprobar cómo se llega desde el interior y hacia dónde sale el agua de lluvia. Si existe un desnivel, el acceso y los bordes necesitan atención específica.
En una azotea, antes de colocar grandes macetas, pavimentos adicionales o mobiliario pesado, verifica la capacidad de la estructura con un profesional. La impermeabilización y los desagües deben seguir siendo accesibles. Las fotografías decorativas no aportan esa información.
Según el uso: privada, compartida o junto a una piscina
Una terraza privada se destina a un uso exclusivo, pero puede estar tanto en planta baja como en altura. Una compartida necesita definir circulación, convivencia, horarios y responsabilidades de mantenimiento entre sus usuarios. Su tamaño no es lo que determina esa diferencia.
Junto a una piscina, la estancia debe convivir con recorridos mojados y medidas de protección. La campaña Pool Safely destaca la supervisión y las barreras como medidas complementarias. Colocar tumbonas o plantas no debe impedir controlar los accesos al agua.
Según la cubierta: abierta, sombreada o protegida de lluvia
Una terraza abierta ofrece exposición directa al exterior. Una pérgola puede aportar sombra parcial según su diseño, pero no necesariamente detiene la lluvia. Una cubierta continua necesita resolver estructura, pendiente o evacuación de agua y encuentros con la vivienda.
Antes de elegir, decide cuándo usarás la terraza y qué condiciones te impedirían disfrutarla. Busca una solución para esas situaciones concretas. Tener techo no garantiza por sí solo confort en invierno o protección frente a lluvia impulsada por viento.
Cómo elegir sin mezclar prioridades
Anota ubicación, usuarios, actividad principal y horas de uso. Después añade restricciones: espacio disponible, peso admisible cuando corresponda, acceso a agua y presupuesto de mantenimiento. Solo entonces compara mobiliario y acabados.
Para trabajar la decoración, continúa con las ideas de terrazas acogedoras. Si tu espacio se relaciona directamente con el jardín, los patios de inspiración mediterránea ofrecen otra paleta de materiales y colores.
Galería de terrazas con distintas ubicaciones y usos


















