
Esta galería contiene 22 imágenes de cocinas, módulos y medidas de referencia. Úsalas para estudiar relaciones entre muebles y áreas de trabajo, no como una lista de dimensiones obligatorias. El proyecto final debe responder al ambiente, a los usuarios y a los electrodomésticos elegidos.
Dibuja primero el ambiente existente
Registra paredes, puertas, ventanas, pilares y puntos de instalación. Mide en varios lugares y comprueba elementos que sobresalen, porque pueden afectar la profundidad o el montaje de los muebles.
Distingue las dimensiones disponibles de las que deseas conseguir con obra. Antes de mover agua, desagüe, gas o electricidad, pide revisar viabilidad y requisitos con profesionales competentes.
Comprueba recorridos con puertas abiertas
Ubica preparación, lavado, cocción y almacenamiento según las tareas habituales. Después dibuja la apertura del refrigerador, horno, lavavajillas, puertas y cajones para detectar choques.
Una cocina puede verse despejada en planta y bloquearse cuando trabajan dos personas. Prueba las actividades más frecuentes y deja accesibles los equipos que necesitan mantenimiento.
Adapta alturas y profundidad al uso
Las cotas del dibujo no sustituyen comprobar comodidad y alcance. Considera quién cocina, qué aparatos se usan y cómo se accede a muebles altos o zonas de esquina.
Consulta fichas de electrodomésticos y de la cubierta antes de fijar nichos y recortes. No interpretes una medida orientativa como permiso para reducir ventilación o separaciones exigidas por un fabricante.
Completa la distribución con módulos definidos
Una vez resuelta la planta, compara los 345 bocetos de muebles de cocina para desarrollar almacenamiento y frentes. Esa colección complementa la distribución, pero tampoco sustituye el despiece.
Pide planos finales con equipos, instalaciones, acabados y alcance de montaje. Si necesitas almacenamiento adicional en el comedor, revisa los vajilleros con medidas antes de sobrecargar la cocina.




















